Un sake con un rico sabor a arroz envuelto en un aroma generoso que realza toda su profundidad. Desde su fundación, la brasserie trabaja incansablemente para mejorar la calidad y perfeccionar sus técnicas de elaboración. Cuenta con dos pozos que utilizan el agua subterránea del Oyama y emplea arroz de primera calidad para producir un sake suave y meloso.