De la destilería
Yoro (Yoro-cho, prefectura de Gifu), famosa por las cataratas de Yoro en la leyenda del sake de Takako, es reconocida desde hace mucho como un pueblo de aguas célebres. El sake, bendecido con el agua suave y clara del sistema Yoroyama, ofrece una textura suave que no cansa. Apoyándose en las instalaciones de producción y asumiendo el reto de la innovación tecnológica reproducible, la cervecería dedica tiempo y esfuerzo a la sacarificación para obtener un sake idealmente 'digno', elogiado por su 'sabor' y su 'delicadeza'.