La destilería Tanaka sigue el lema de una elaboración auténtica, utilizando métodos tradicionales japoneses: koji en cámara (Muro), preparación de la madre de sake y del moromi. Armoniza las necesidades de los consumidores con el sabor característico de Kimibandai. Además, ante la escasez de sucesores debido al envejecimiento de la población, la destilería comenzó a producir sake únicamente con sus propios empleados fijos a partir del año de elaboración 2009.