El agua local de Aki, famosa por su calidad, es el pilar de la elaboración del sake en Kikusui. Una excelente calidad del agua es indispensable para la fabricación del sake. Ya en el primer año de la era Showa, la cervecería introdujo los primeros equipos de almacenamiento refrigerado de Japón, testimoniando la pasión por la excelencia y la voluntad de enfrentarse al reto de un sake de calidad superior en el cálido clima de Tosa.