Filete de calabacín a la parrilla con salsa de mantequilla
El calabacín tiene un alto contenido de agua, lo que le ayuda a mantenerse jugoso incluso a fuego alto. Cuando se asa correctamente, el exterior desarrolla una textura ligeramente crujiente y tostada, mientras que el interior queda suave y casi mantecoso.

El calabacín, con su crujido satisfactorio y su jugosidad refrescante, ¿cómo sueles disfrutarlo? Para muchas personas, tiene un papel secundario, añadido a bandejas de verduras a la parrilla o cocido a fuego lento en sopas. Es fiable, versátil y saludable, pero rara vez es el protagonista.
Esta vez, vamos a cambiar eso.
En esta receta, el calabacín ocupa el centro del escenario. Al cortarlo grueso y asarlo como si fuera un filete, puedes transformar esta humilde verdura en un plato intenso y sabroso, ahumado, tierno y muy satisfactorio. Ya sea que busques un plato principal ligero o una guarnición destacada, este filete de calabacín a la parrilla te sorprenderá.
Qué necesitas
- 2 calabacines
- 2 dientes de ajo
- 0,5 cucharadas de mantequilla
- 1 rodaja de limón
- Queso parmesano
Cómo prepararlo
Corta el calabacín por la mitad y haz cortes entrecruzados en la superficie.
Espolvorea sal sobre la superficie y deja reposar unos 10 minutos para eliminar el exceso de humedad.
Añade aceite de oliva a una sartén y saltea ajo en láminas para impregnar el aceite con su aroma.
Retira el ajo, y usa el aceite de oliva aromatizado para sellar el calabacín en la superficie.
Cuando empiece a dorarse, añade mantequilla a la sartén.
Con una cuchara, riega el calabacín con la mantequilla derretida para cubrirlo de manera uniforme.
Retira de la sartén, emplata el calabacín y termina espolvoreando queso parmesano por encima. ¡Buen provecho!
Con qué acompañarlo

