Stroganoff de ternera cremoso
Un stroganoff de ternera cremoso y sabroso preparado con leche, sin necesidad de nata. La ternera, los champiñones y la cebolla se integran en una salsa suave que combina perfectamente con arroz, pan o tortilla.

El stroganoff de ternera puede parecer un plato elaborado, pero resulta sorprendentemente sencillo de preparar en casa. La carne se cocina con cebolla y champiñones en mantequilla y después se mezcla con leche hasta obtener una salsa suave y cremosa.
No hace falta utilizar nata. La harina aporta la textura adecuada, mientras que el vino blanco, la salsa chuno japonesa y el caldo concentrado dan profundidad al sabor. Puedes servirlo con arroz, pan o una tortilla tierna.
Qué necesitas
- 300 g de ternera con algo de grasa, cortada fina
- 7 champiñones
- 1 cebolla
- 20 g de mantequilla
- 600 ml de leche
- 50 ml de vino blanco
- 3 cucharadas de harina de trigo
- 1½ cucharadas de salsa chuno japonesa
- 1½ cucharadas de caldo granulado
- 1 cucharadita de azúcar
- Sal y pimienta negra al gusto
Cómo prepararlo
Corta la cebolla y los champiñones en láminas finas.

Derrite la mantequilla en una sartén y cocina la cebolla hasta que esté tierna y ligeramente dorada. Incorpora la ternera, sazona con sal y pimienta y cocina hasta que cambie de color. Añade el vino blanco y deja que se cocine brevemente.




Incorpora la harina y remueve bien para que cubra todos los ingredientes. Agrega los champiñones y cocina durante unos minutos más.


Añade la leche poco a poco mientras remueves constantemente para conseguir una salsa lisa. Incorpora la salsa chuno, el caldo granulado y el azúcar. Cocina a fuego suave hasta que la salsa quede cremosa y ligeramente espesa. Ajusta el punto de sal y sirve con arroz, pan o tortilla.


Consejos
- Añade la leche poco a poco mientras remueves para evitar grumos y conseguir una salsa más suave.
- Cocina brevemente la harina junto con la carne y la cebolla antes de añadir la leche. Así se elimina el sabor a harina cruda.
- Una vez incorporada la leche, cocina a fuego suave para mantener la textura cremosa y evitar que la salsa se pegue al fondo.
Con qué acompañarlo


