Fundada en 1615, la cervecería aprecia el aire frío y puro del invierno y la calidad del agua, preparando su sake en condiciones de frío riguroso. Basándose en la construcción delicada y compleja del sake Daiginjo, continúa elaborando sakes artísticos que quedan grabados en el corazón de los clientes, aplicando un estricto control de calidad a todos los productos y prestando especial atención a las personas y a la naturaleza.